martes 18 de noviembre de 2008

Distorsión

Al igual que la luz se divide en siete colores cuando pasa por un prisma, el amor cuando pasa por el prisma del ego se descompone en muchas formas, el egoísmo se hace patente en todas ellas, el "mío" impera sobre ese sentimiento, la posesión exclusividad, celos... aparecen como parte de la posesión, el miedo a perder lo querido nos hace temerosos.
Uno de los mayores temores que arrastramos desde la infancia es el miedo a ser abandonados. Los niños pequeños sienten pánico a ser abandonados, se sienten débiles e indefensos ante la vida, ese mismo miedo, lo seguimos conservando de adultos, miedo a no ser queridos, sin que nos quieran nuestra vida carecería de todo sentido.


Así que para no perder el cariño, lo único que se nos ocurre es atar a las personas que nos quieren. Nos hacemos con posesiones amorosas. De ahí surgen las bodas, asegurarse una forma de continuidad para el futuro, porque el temor a que nos abandonen sigue y eso nos da una cierta garantía.

Tratamos de amar más, los que nos inclinamos por temas herméticos de repente nos volvemos amantes de la humanidad y nos creemos poseedores del amor universal, incluso, nos atrevemos a "bajar" a la tierra el amor para que cesen las guerras, así nos convertimos en mediadores de la paz porque pensamos que nosotros ya entendimos el amor y como si fuera tan fácil como barrer, nos imaginamos que a través nuestro baja un rayo de amor desde lo más alto, y nos sentimos dueños del amor cooperando en difundir energía amorosa.

¿De verdad creemos que estamos tan elevados como para distribuir ese amor? Estamos solamente plasmando nuestro ego salvador.
Así que esto, como siempre, termina y empieza en el ego, cualquier tema que tratemos, al final terminaremos dándonos cuenta que el secreto de todo está en trascender el ego.
Cualquier cosa que creamos que podemos hacer para nuestra "evolución" la hará el ego, porque el ego sólo piensa en hacer y hacer, es una maquina de trabajo, así que si de amor se trata, el ego se pondrá en marcha para aprender a amar incondicionalmente y buscará sentir ese estado de "somos" amor.

Es posible que llegue a hacernos creer que lo ha encontrado, pero, como se dijo, el amor es una vivencia, solo se puede sentir y el ego no siente, el ego solo nos descompone los sentimientos en aspectos duales que recibimos fraccionados y vuelven al ego, que les pone nombre y busca en sus archivos si es una cosa nueva o una repetición, si es nueva le resulta desconocida y la reconoce como "peligrosa". Entonces se pone guardia y despliega mecanismos defensivos.

El caso es que si ahora mismo estamos bajo el dominio del ego y nuestros sentimientos son duales, no queramos hacer nada para que no lo sean, si lo son, reconozcamos que lo son, si no sentimos amor universal, atrevámonos a sentir totalmente lo que sentimos, si hay tanto amor como odio en nosotros, mirémoslo sin hacer nada para matar al odio, no queramos engañarnos más, solo si nos atrevemos a mirar nuestros sentimientos tal y como son ahora, no como nos gustaría que fueran, podemos empezar a descubrir nuestro misterio.

En realidad, muchos de nosotros tenemos conceptos muy equivocados con eso del ego, creemos que es al ser a quien hay que descubrir y nos ponemos a buscarlo y el Ser ya está ahí desde siempre, lo que tenemos que descubrir es el Ego, ese es quien no nos deja ver quien somos.



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6 comentarios:

Quimera dijo...

Un gusto leerte de nuevo. Siempre ese caleidoscopio de palabras hablando de lo mismo, siempre presentándolo en formas nuevas y sorprendentes. Un abrazo.

belita dijo...

Como siempre una reflexión que merece un 10. Gracias por compartir tus pensamientos.

Besos

Mr Bonkei dijo...

Tus pensamientos,son como tus sentidos y vuelan juntos tras la aurora de unos nuevos sentimientos.

Un beso y un sentimiento .

Pablo Terrible dijo...

Que cosa no, como una simple pero por eso mismo compleja comparacion nos puede llevar a semejante reflexion y conocimiento de muchas cosas nuevas e interesantes.

Muy bueno



Paso:

Pablo Terrible

©hannibal dijo...

eeeehhh.. soy un niño de 10 años y quiero que me explique un poco más sobre los temores de sentirnos abandonados...

¿Voy a tu casa o vienes a la mía?

jeje..

saludos
hannibal

Gustavo Tisocco dijo...

Hola te invito a pasar por mi nuevo blog y muchas felicidades Gus...

http://videopoemasdegustavotisocco.blogspot.com/